ICG  Instituto de Ciencias  del Grafismo /Seminario sobre grafopsicología de la firma / Tema 9

 

 

EL ASPECTO CONTINUIDAD EN LA FIRMA

 

 

 

Para no complicar este aspecto gráfico, nos vamos a referir sólo a dos subaspectos: a la COHESIÓN y a la PROGRESIÓN.

La COHESIÓN de los movimientos en la firma es tan importante o más que en el texto. Si la firma representa al Yo con la propia autoimagen, o concepto que el sujeto

tiene de sí mismo, con las actitudes y aspiraciones íntimas, con sus impulsos, pasiones, deseos y necesidades, cuando el movimiento aparece interrumpido, algo interrumpe las pulsiones del Yo. Por el contrario, cuando la firma aparece sin ningún tipo de interrupción o corte del movimiento, supone una identidad entre el pensamiento y el deseo, entre el pensamiento y la acción. Es como un "no querer soltarse de aquello en que se cree o de aquello que se desea". En un campo más amplio, la cohesión ininterrumpida en la firma podría significar también una identificación con las tareas que se realizan o con los roles sociales o profesionales. (Ver fig. 52, 61 y 62)

 

UNIÓN NOMBRE Y APELLIDO

Identificación o búsqueda de complementariedad entre el Yo íntimo-familiar con Yo social-profesional.

 

INTERRUPCIONES, CORTES O LAPSUS DE COHESIÓN EN LA FIRMA  (Fig. 63: Emilio Salgari, senior) .

 

El Prof. Vels consideraba que estos casos deben interpretarse como un síntoma de inseguridad interior, de cambio o necesidad de cambio, de incertidumbre, de miedo, duda o angustia vital, según los casos. Puede indicar también la irresolución de un Yo débil o la cautela de un Yo que se detiene para preparar su rolo adecuar su plan de acuerdo con las circunstancias que concurren en cada caso o situación.

En determinados casos puede estar indicando una disociación del Yo o separación (escisión) entre el mundo del pensamiento y la vida afectiva. En otros puede tratarse, simplemente, de una necesidad de autocontrol, de vigilancia de sí mismo, para evitar transmitir a los demás otra imagen que la deseada, o para evitarse choques dolorosos con los demás; o también para sacar algún provecho de las relaciones con los otros. (Fig. 46)

 

MAYÚSCULAS DESLIGADAS EN EL NOMBRE O EL APELLIDO (Ver Fig.60)

 

Aquí juega la importancia simbólica del nombre y de los apellidos, lo que estos representan. Por ejemplo, en el caso de la fig. 60 parece que concuerda con una falta de identidad entre lo que el sujeto quisiera ser en su intimidad, en su rol familiar, y lo que realmente es. La desproporción es evidente si se compara la dimensión de la mayúscula inicial ("J") con las minúsculas que siguen para completar el nombre. La mayúscula es la autoimagen, el concepto que el sujeto tiene de sí mismo, y las minúsculas simbolizan la importancia de su papel en la esfera familiar. En cambio, la fuerza de las letras del apellido (dimensión y presión) indican que su éxito lo tiene en la vida social y profesional. Se trata del actor cinematográfico Jimmy Durante, célebre actor cómico.

Este desnivel, real o subjetivo, entre lo que el su- jeto quiere ser y lo que realmente logra, entre lo que ambiciona y los medios que a veces tiene a su disposición para alcanzar los deseos, puede generar dudas sobre los propios planes, produciéndose entonces un lapso de cohesión entre el final de la mayúscula y el comienzo de la letra siguiente, es decir, un gran espacio en blanco. Estas dudas inclinan al sujeto a buscar apoyo, a sentir la necesidad de que otro u otros le den seguridad en sus propias ideas estimulando su propio valer y su fuerza impulsora y realizadora.

Si el grafismo es sobrealzado, estrechado y regresivo, el terreno puede estar abonado para que surjan en el sujeto estados más o menos persistentes de insatisfacción y descontento, lo que motiva una crítica más o menos agresiva a los demás, al medio circundante y a todo cuanto de alguna manera supone para el sujeto un asomo de contrariedad, proyectando así, fuera de sí mismo, en las personas y en las situaciones, en los hechos y en los acontecimientos, el propio complejo de insatisfacción interior. Esta tendencia puede ser paranoide.

 

FIRMA DE MOVIMIENTOS PROGRESIVOS,

 

Puede ser, pese a la reducción con respecto al texto y a los dos cortes que se producen en la cohesión, el caso de la fig. 64.

La firma de movimiento progresivo es propia, sobre todo cuando la escritura es sencilla o simplificada, de personas que sostienen una relación "madura 11, sin trabas u obstáculos importantes con el entorno. Entre el Yo íntimo y el Yo real, entre el Yo y el Tú,- entre el "ser" y el "querer ser" no hay gran desnivel y, por tanto, el sujeto se desenvuelve con tanta más armonía o sencillez, con tanta más ponderación y adaptación integrativa, cuanto más claro es el grafismo y más armónicos los distintos aspectos gráficos. (Ver fig. 65: .texto y firma del Papa).

 

UNA FIRMA DE ASPECTO ARMÓNICO, PERO MUY CORTADA O LETRAS DESLIGADAS (ver fig. 46, que difiere de la cohesión del texto, puede indicar la necesidad de estar sometiendo constantemente a la reflexión todos los actos y decisiones. Sabemos, por ejemplo, cuanto cuidaba Matilde Ras todas sus producciones literarias. Antes de darlas a la imprenta las repasaba infinidad de veces para asegurarse que no había ningún fallo en la calidad y estilo de sus creaciones, de sus publicaciones. Todas ellas son un modelo de expresión literaria.

Si viéramos el mismo signo en una firma que presentara aspectos negativos de dimensión. presión y forma, por ejemplo. podríamos sospechar un conflicto caótico entre el Yo íntimo y el Yo real, entre lo que el sujeto quiere ser o aparentar y su estado interno lleno de dudas, vacilaciones, miedos o frustraciones, depende del caso.

 

 

FIRMA DE MOVIMIENTOS REGRESIVOS (Fig. 57,23,43)

 

La regresión es un movimiento que sigue una trayectoria opuesta a la normal, es un giro o desviación anómala hacia atrás, hacia la izquierda, en sentido contrario a la marcha normal de la escritura.

En sentido general, la regresión es un mecanismo de ¡ defensa del Yo. El sujeto retrocede, huye, vuelve atrás, sea por mantener su Yo a la defensiva o resguardado de ¡ algún peligro; sea por un recogimiento egoísta, no integrativo (el sujeto piensa sólo en su problema, en sus necesidades, en sus deseos) o por sentirse culpable o avergonzado por algo (éste es el caso de los que obran ocultamente o de los que quieren ocultar un fracaso). En fin, la regresión en la firma hay que estudiarla según cada caso.

No podemos dar la misma interpretación a las regresiones en forma de bucles sinistrógiros que presenta la fig. 57, que a las que presenta la fig. 23, 43 o 41. Cada una de ellas responde a unos patrones psicológicos distintos.

Por ejemplo, la fig. 57 es representativa de un Yo egoísta que tiende a obrar de modo que pueda utilizar a los demás en beneficio propio. A esta actitud hemos de añadir el orgullo (escritura grande), la desconfianza (escritura cerrada y regresiva) y la agresividad (escritura ascendente, lanzada y con ángulos en los extremos de la firma), lo que puede llevar al sujeto a cometer acciones poco correctas socialmente. El trazo lanzado que atraviesa la firma y la tacha, simbólicamente es como una autoagresión, signo que podemos ver también en la fig.23.

En la figura 23, de trazo sobrealzado, filiforme y fusiforme, el sujeto parece mutilarse simbólicamente a sí mismo con el trazo final que atraviesa cortando la firma (cortando al Yo) en la parte superior. Viene a ser como una expresión inconsciente de "asco de sí mismo" por el exceso de sensualidad y sexualidad y la conducta, sin duda reprochable, que sigue para satisfacer su lujuria.

La fig. 43, que ya hemos comentado anteriormente, presenta las regresiones en los arcos sinistrógiros. El arco en la firma (también lo hay en el texto) está en relación, teniendo en cuenta el aumento de la dimensión, con actitudes elaboradas para demostrar una cierta superioridad, no exenta de narcisismo y de aspiración al homenaje.

Finalmente, la complicación de los movimientos regresivos en la firma de Erle Stanley Gardner, fig. 41, parece coincidir con un narcisismo vanidoso e intrigante que conduce al Yo a buscar metas de superioridad. De aquí que busque en sus creaciones influir sobre los demás con la acción "mágica y omnipotente" de su pensamiento y la trama misteriosa de la intriga, del enigma, del enredo que mantiene en tensión el ánimo y despierta el máximo interés, es decir, mantiene la emoción.

En el fondo, el autor de ”Perry Mason” lo que persigue es satisfacer la necesidad de sentirse admirado, el obligatorio reconocimiento de los' demás, gozando así del privilegio de tener a los demás "subyugados ", es decir, a su servicio.

y termino aquí, no sin insistir en que estas breves notas sobre la psicología de la firma son sólo aspectos muy parciales, muy cortos, muy incompletos sobre lo que se puede decir de las firmas.

Las firmas deben estudiarse muy individualmente. Es muy difícil generalizar, porque cada firma es la representación gráfica de un SER muy complejo que arrastra muchas secuelas de herencia, de ambiente, de educación, de cultura y del correr de la vida. Y nada más.  

 

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Universitat Autònoma de Barcelona

Master en Grafoanálisis Europeo, UAB - Master en Criminalística, UAB

 

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