

CONTRIBUCIÓN A UNA DEONTOLOGÍA MODERNA
ENTRA AL FORO DE GRAFOLOGÍA !!!
J. TUTUSAUS
BOLETÍN NÚMERO 14, Primer semestre 1995
El método correcto para desarrollar el ejercicio científico y técnico de la profesión grafológica debe partir de las leyes establecidas sobre la escritura, la investigación fenomenológica del movimiento, el enfoque y concepción sistémico-sintético-globalista y las normas de interpretación grafológica, basadas en una selectiva polivalencia del signo, la teoría de los rasgos y la formación de síndromes básicos de carácter tipológico, caracterológico, clínico o de otro tipo, asimismo, coherente y lógico.
No es admisible la grafología empírica, no infrecuente, basada en una morfología estática, el análisis particularista no contextual, el empleo de interpretaciones fijas o estereotipadas y la ausencia de sistematización carente de principios y normas integradoras del conjunto de conocimientos experimentales que constituyen el patrimonio de todo el saber grafológico acumulado.
Es recusable el tipo de enseñanza simplista basado en cursillos de corta duración, sobre temas grafológicos diversos, con la pretensión de impartir la enseñanza de aspectos delicados de "grafología patológica, clínica, criminológica o sexológica, etc.", así como la "grafología de la firma" a personas, generalmente, sin conocimientos previos o sólidos de grafología. Estas enseñanzas carecen de ética profesional y tienden a la creación de pseudografólogos cuya actuación puede ser perjudicial, si no peligrosa.
Limitaciones de la grafología
1. No siempre la escritura es el sector más importante de la personalidad, por lo que, en algunos casos, debe restringirse prudentemente la extensión de los análisis.
2. La escritura no permite siempre la formulación de diagnósticos clínicos o patológicos diferenciales, lo cual debe conocer el usuario de los servicios grafológicos.
3. La grafometría permite un estudio objetivo de la escritura en sí, pero no mide la intensidad de los rasgos del carácter, limitando la determinación del número de ellos, debido a que la interpretación depende de las múltiples combinaciones que pueden efectuarse de los componentes gráficos entre sí.
4. No existe una relación constante entre habilidad manual y la habilidad para escribir con soltura, por lo que es difícil conocer las aptitudes manuales a través de la escritura.
5. La escritura es evolutiva y no siempre se sincronizan los cambios psíquicos con las correspondientes modificaciones paralelas de la escritura; unas veces se adelantan y, otras, se atrasan los cambios perceptibles.