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Master en Grafística, Grafopatología y Grafología Forense de la Universitat Autònoma de Barcelona |
SEMINARIO DE PSICOLOGÍA DE LA ESCRITURA SEMINARIO DE PSICOPATOLÓGICA CLÍNICO-GRAFOLÓGICA SEMINARIO DE GRAFOANÁLISIS INFORMATIZADO |
SEMBLANZA GRAFOLÓGICA DEL PAPA
JUAN PABLO I
(BOL. Nº 8 Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de
España)
Prof. Joaquín Alegret Justes †
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INTELIGENCIA. Los automatismos mentales actuaban con gran
fluidez y velocidad, pudiendo pasar fácilmente de un contenido a otro, lo que
le permitía también fluidez de palabra; en él era muy relevante el gran espíritu
de observación y la captación del detalle y que, juntamente con una notable
profundidad de ideas, conseguía penetrar en el conocimiento de las cosas, personas
y situaciones; extraordinaria concentración de la atención y facilidad en su
aplicación, incluso extendiéndose a distintos campos u objetos a considerar
simultáneamente; en la elaboración de sus conceptos tendía a la innovación,
hacia la conquista de ideas nuevas, con el impulso de quien siente la
necesidad de abrirse paso hacia el progreso y la transformación; este impulso
venía movido por un sentido y sentimiento de seguridad, como base, y estimulado
por la confianza y el optimismo; otro componente de su inteligencia era la
fantasía e imaginación, pero controladas, aunque tenía ramalazos de exaltación
mental, es decir, que algunos temas de su vida los convertía en fuertes vivencias,
empapadas de sentimiento y de idealismo (correspondería a la sublimación de un
sentido cristiano, a una vivencia mística); poseía gran capacidad de
investigación, el deseo de escudriñar para saber y enterarse y ampliar sus
conocimientos; se distinguía por el discernimiento, que es la cualidad que se
deriva de saber distinguir; la claridad de ideas y la lógica formaban
igualmente parte de sus automatismos mentales; dígase también del hábito de
razonar y calcular debidamente las consecuencias y derivaciones y
circunstancias de sus acciones hacia el futuro, lo que le hacía prudente y no
impulsivo; por cuanto se está exponiendo, todo proyección gráfica en la
escritura, era persona revestida de una gran capacidad para emitir juicios
rectos, precisos, claros y profundamente cargados de humanidad.
SENTIMIENTO Y
EMOTIVIDAD. Los sentimientos del
analizado eran profundos, extraordinariamente delicados, llenos de ternura, de
heteroconsideración y dominados, en general, por una también extraordinaria
comprensión, mediante la cual buscaba de continuo la armonía, la paz en la
convivencia y entender a los demás dentro de sus respectivas maneras de ser y
actuar; merece resaltarse su generosidad, sobre todo porque es una característica
poco practicada y poco común; su generosidad le permitía desprenderse de sí
mismo, evitando el poder caer en el egoísmo y facilitándole una mayor
intensidad de consideración hacia los demás y, finalmente, haber conseguido
la tendencia a saber liberarse de aquello negativo que se va pegando o
infiltrando en el fondo subconsciente del yo. Fue persona notablemente
emotiva, con vibraciones a una gama inmensa de sentimientos y de reacciones,
pero con la inteligencia de saber actuar y dar siempre una respuesta adecuada
según la circunstancia, momento u oportunidad, de tal manera que, en función
de esta actitud psíquica, podía quedar a salvo de posibles insidias, engaños o
traiciones. Era de conciencia y comportamiento muy honrado y recto, pero no
ingenuo o bobachón, ya que por su espíritu de observación, captación de los
detalles, capacidad de reaccionar en los sentimientos, según necesidad,
seguridad en sí mismo y, de ninguna manera, excesiva condescendencia, le
hacían un hombre firme en sus principios, no doblegable a la insidia o a los
halagos del adulador, en otras palabras, disponía de los suficientes medios de
autodefensa para su honorabilidad y rectitud.
Otro signo escritural que aparece con claridad evidencial
y que corresponde a lo esencial de la vida del analizado es la modestia. Lo
contrario a la modestia es el orgullo, la hinchazón mental, el yo hipertrófico,
la egolatría, pero también lo sería el niquilismo, la neurótica
autodestrucción o absurda desvaloración del yo. El Papa Luciani fue modesto,
con todos los atributos que conlleva esta tendencia. Pero conviene aclarar que
este tipo de modestia ni es falsa humildad, ni debilidad humana o social y,
ahora añadimos también, que tampoco es muy común. Las excelentes cualidades
intelectivas que hemos descrito anteriormente hay que considerarlas en un
hombre "modesto" y lejos de las influencias superficiales y de las
apariencias vanidosas de una sociedad vacía de valores. El hombre Luciani
había arraigado la personalidad y su desarrollo en la esencialidad de la vida,
y ésta dentro de la justa y adecuada dimensión de la modestia.
Que a veces la modestia pudo haberle llevado a alguna
ligera manifestación de timidez, no es imposible, pero la escritura es el intransigente
testigo que, como radiografía psíquica, nos habla con autoridad y firmeza, y
nos asevera que únicamente en algunos momentos esporádicos, para él muy
difíciles, extraños o inesperados, pudo haber sentido como un bloqueamiento o
ligera inhibición, pero que, pasados esos momentos, su psique continuaba con
entereza, fuerza, energía, superación y vanguardismo, etc. Aún más, el grafismo
nos revela que el analizado era también agresivo por reacciones, a veces,
fuertes del sentimiento y del sistema nervioso.
Propendía, por tanto, a hipertensión nerviosa, era un
radical de su actividad, tanto mental y discursiva como práctica y ejecutiva.
El estudio de la escritura no nos ofrece ningún signo que
manifieste insinceridad, falsedad, tortuosidad, ambigüedad, encubrimiento,
simulación o engaño.
VOLUNTAD. El grafismo papal es proyectivo de una persona no
sólo activa sino dinámica, y que encuentra placer en el mismo trabajo;
dinamismo emprendedor, de vanguardia... pero con ese componente de la
"modestia". Es posible, y subrayamos la palabra, que pudiese
sentirse de vez en cuando cansado en sus trabajos o actividades, debido a su
capacidad de concentración de la mente por su extraordinario espíritu de
observación y captación del detalle, ya que todo esto conlleva un mayor
desgaste del sistema nervioso. No era persona imperiosa, ni actuaba por la
exigencia de la autoridad y del mando; su manera de gobernar y de mandar era
por el camino de la comprensión, buscando siempre la armonía y la unión en la
convivencia. Era constante, perseverante y llevaba a término sus trabajos; a
este respecto se movía, incluso, con un grado de ansiedad hasta que no veía
cumplidos sus compromisos u obligaciones, en otras palabras, en esos casos se
sentía inquieto y ansioso hasta que no se descargaba de los empeños
contraídos, y por ahí podría aparentar algo agitado y hasta precipitado, o,
como hombre de gobierno, haciendo correr a los que le ayudaban o a sus colaboradores.
*
Camillo Bassoto, amigo personal de Luciani en Venecia,
comenta en su carta (16/12/88) al autor del libro antes citado, el estudio
grafopsicológico de J. Alegret
†:
"Estoy entusiasmado, es bellísimo y es verdadero en
todo; es una fotografía precisa de la personalidad de Albino Luciani. Lo he dado
a leer a un profesor de la Universidad de Padua y ha quedado maravillado por la
precisión del examen y por la capacidad introspectiva, segura y rica en detalles.
Por todo lo que yo conozco de Luciani, el estudio es una extraordinaria
confirmación".
También han confirmado el acierto del estudio
grafopsicológico, Giacomo Mazzorana, director del centro "Papa
Luciani" y Giovanni Dan, director del periódico "L'azione".
*
Protocolo
grafonómico de la escritura del Papa Luciani
1. Triple longitud: ancho entre letras, entre palabras y de
letras.
2. Fluida, matizada,
líneas lig. ondulantes, inclinación oscilante.
3. Clara, simplificada,
pequeña, armónica.
4. Ascendente,
ligado-combinada, mayúsc. ligadas.
5. Perfiles ligeros,
"divaricata", semiangulosa.
6. Margen izquierdo progresivo. Puntuación en forma de acento, a veces
elevada.
7. Algún final caído y
"jambas" algo trémulas.
(La precedente valoración
gráfica se basa en la muestra que presentamos, así como en otros manuscritos
estudiados).