EL CONTRADICTORIO J. EDGAR HOOVER
Boletín-AGC, 12
POR J. TUTUSAUS
Por un artículo aparecido en "La Vanguardia" el
6 de abril de 1993 (y otros que han aparecido en revistas, así como en
televisión), venimos en conocimiento de que J. Edgar Hoover
era un excéntrico y reaccionario al que molestaban los negros, los
homosexuales, los judíos y las mujeres (?).
Anthony Summer, por ejemplo, ha
escrito una biografía de dicho ex-director del FBI, que lo fue durante 47 años.
Sus revelaciones son escandalosas.
Odiaba a Martin Luther King, Einstein
y espió y chantajeó a diversos presidentes americanos. Se constituyó en el
ángel vengador de la inmoralidad...
Lo asombroso es que él mismo era un homosexual convicto.
Todo el mundo conocía su permanente y fiel relación con Clyde
Tolson, que duró decenios. Meyer
Lansky, un judío de la mafia, le tenía dominado por
la posesión de fotografías depositadas en diversos bancos, harto comprometedoras.
Por ello, J. Edgar Hoover dejó de perseguir a la
mafia desde los años 30 y se hizo amigo de muchos mafiosos: no pagaba nunca en
los restaurantes, era un jugador empedernido y bastante venal. En su casa de
verano de Miami, tenía colocado un cartel que decía: "No jews, no dogs allowed"
(no se admiten perros ni judíos).
El único documento gráfico que poseemos es esta firma que
se halla en el libro Escritura y Personalidad de A. Vels.

Los inflamientos en la zona inferior (con carencia de
zona superior) nos hablan de la patológica influencia que ejercía su
imaginación erótica desbordada. Los triángulos suavizados son exponente de
exhibicionismo (se vestía de mujer), manipulación y tendencias histeroides.
Su egoísmo es manifiesto por el predominio de la zona
inferior y los diversos arpones y lazos (inclusive los triángulos ZM y ZI).
Las anomalías sexuales son evidentes por lo ya dicho y
por los empastamientos que aparecen en ZM.
La carencia de zona superior con la descompensación de la
zona de la materialidad es un indudable indicar de una negación de los ideales
y de los idealistas; perseguía a intelectuales y artistas. Como diría M. Marchesan, era "un obtuso para las cosas
ideales", "tendencia a las incorrecciones de tipo económico y
material" y "debilitación de la ética en las deliberaciones y decisiones".
El nombre de pila indica el olvido u ocultación de parte
del pasado y el gancho final es indicio de dominancia y egoísmo. Las mayúsculas
"E" y "H" pequeñas nos hablan de un complejo de inferioridad
compensado por medio del "bluff".
La ligazón continuada indica que llevaba sus ideas hasta
las últimas consecuencias lógicas. El triángulo-lazo de la "H" es
propio de individuos fanáticos o de personas con doctrinas fundamentalistas o
muy dogmáticas. Los bruscos aumentos de presión, principalmente al final,
corroboran esta interpretación, o sea, la demostratividad
en manifestar la palabra o "dixit" final.
Su lenguaje, sus amigos, sus métodos y sus ideas tenían
algo de "sucio" y "viscoso"...
* * *